Manuel Adorni, jefe de Gabinete

A menos de 24 horas de la sesión convocada para avanzar con la interpelación al jefe de Gabinete Manuel Adorni, la oposición decidió suspenderla ante el riesgo de no llegar al quórum (129 diputados presentes) y hacer una nueva convocatoria para la semana que viene.

El llamado a sesión para este jueves había sido firmado por diputados de Provincias Unidas, el Frente de Izquierda y la Coalición Cívica. El peronismo, por su parte, había dejado trascender su malestar por quedar afuera de las negociaciones pero igualmente había confirmado que todos sus diputados bajarían al recinto.

Ahora, la nueva convocatoria sí cuenta con las firmas de los diputados de Unión por la Patria luego de que el resto de los bloques opositores aceptara ampliar el temario de la sesión: no sólo se tratarán los pedidos de interpelación contra Adorni para que dé explicaciones por su patrimonio y los viajes que realizó con su familia, sino que ahora también se incluirán proyectos relacionados con las licencias por paternidad, la restitución del programa Remediar (medicamentos gratuitos), un proyecto para ampliar las prestaciones del PAMI y pedidos de informe a Sandra Pettovello por el incumplimiento de la ley de Financiamiento Universitario.

Ante la consulta de Infobae, uno de los diputados encargados del “poroteo” de votos reconoció la necesidad de “sumar bloques y temas para llegar más armados y con más posibilidad de dar quórum”. Los cálculos informales arrojaban que los opositores no iban a superar las 110 presencias y para evitar un “foto de la derrota” eligieron posponer la sesión y retomar las negociaciones con los gobernadores.

Maximiliano Ferraro, de la Coalición Cívica (CLAUDIO FANCHI)

Si nos hubieran faltado 10 diputados, yo hubiera sostenido la sesión para que queden expuestos a los que protegen a Adorni. Pero nos faltaban muchos más”, lamentaba uno de los firmantes durante la tarde del miércoles.

Además, destacaban que el objetivo real de la sesión es apenas emplazar a las comisiones de Asuntos Constitucionales y Poderes, Peticiones y Reglamento para que dictaminen los proyectos de interpelación contra Adorni. Ambas comisiones están controladas por La Libertad Avanza y sin el emplazamiento la oposición no puede obligarlas a tratar los pedidos de interpelación.

Conseguir que las iniciativas tengan dictamen es fundamental ya que sin ese paso reglamentario la oposición necesitaría una mayoría agravada de dos tercios para poder tratar los proyectos “sobre tablas”, es decir, sin pasar por las comisiones correspondientes.

En cambio, para emplazar una comisión sólo se necesita el quórum (129 diputados presentes) para iniciar el debate y luego una mayoría simple. Pero el camino es largo. Una vez que tenga el dictamen en mano, la oposición deberá convocar nuevamente a una sesión y aprobar la interpelación con mayoría absoluta en ambas Cámaras.

Diego Santilli junto a los gobernadores Alfredo Cornejo (Mendoza), Carlos Sadir (Jujuy), Martín Llaryora (Córdoba), Marcelo Orrego (San Juan), Raúl Jalil (Catamarca) y Maximiliano Pullaro (Santa Fe)

El principal escollo que enfrenta la oposición es la falta de voluntad política de los gobernadores de confrontar con la Casa Rosada. Sin ellos es virtualmente imposible llegar al quórum.

Los primeros en anunciar que no participarían fueron los diputados de Provincias Unidas que responden a los gobernadores Martín Llaryora (Córdoba) y Maximiliano Pullaro (Santa Fe). Estos plantearon que primero hay que dejar actuar a la Justicia.

Esto generó fuertes tensiones al interior del bloque ya que algunos de sus integrantes eran los principales impulsores de la interpelación. De hecho, los dos diputados de la Coalición Cívica terminaron de formalizar su salida del bloque ante las diferencias de visión respecto de la relación con el gobierno de Milei.

Los mandatarios de Tucumán, Catamarca y Salta también habían adelantado que los diputados de Independencia, Elijo Catamarca e Innovación Federal no iban a jugar abiertamente en contra de los libertarios. En la misma sintonía, el PRO y la UCR, que atraviesan sus propias turbulencias con los libertarios por los armados electorales del año que viene, tampoco están dispuestos a poner en juego el vínculo con la Casa Rosada.