Cristian Jerónimo, titular de la CGT.

Cristian Jerónimo, integrante del triunvirato que conduce la CGT, cuestionó este domingo el reciente fallo de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo que dejó sin efecto una medida cautelar previa y permitió la entrada en vigencia de la reforma laboral. El sindicalista calificó la resolución como “indignante y aberrante”, y anticipó que en la central obrera evalúan llevar el caso hasta la Corte Suprema.

Jerónimo remarcó la gravedad institucional de que, al día siguiente del fallo, uno de los camaristas responsables, Víctor Arturo Pesino, recibiera en el Boletín Oficial la extensión de su mandato por cinco años pese a haber cumplido ya setenta y cinco años, la edad límite para ejercer el cargo. “El grado de obscenidad con que hicieron las cosas indigna y molesta; están jugando con la vida de los trabajadores”.

Durante una entrevista en Radio Con Vos, el sindicalista anticipó que el equipo jurídico de la CGT está evaluando “la recusación de los jueces” y el impulso de nuevas acciones, además de advertir que la pelea judicial podría llegar hasta la Corte Suprema de Justicia. “Esto no se termina con la marcha del 30 de abril. Es una carrera de resistencia y sabemos que va a ser larga”, insistió.

La Confederación General del Trabajo (CGT) realizará el próximo jueves una movilización a Plaza de Mayo, en la previa de un nuevo Día del Trabajador, que también servirá como protesta abierta contra la reciente habilitación judicial de los artículos de la ley. Esta decisión se produce en un contexto que él mismo califica como crítico, marcado por “la degradación de la matriz productiva y el deterioro de las condiciones de vida” en la Argentina.

Críticas a los números oficiales, condiciones laborales y futuro político

Ante el anuncio del Gobierno sobre “índices positivos de empleo” y la supuesta recuperación del salario real, informado por el secretario de Trabajo Julio Cordero, Jerónimo desestimó cualquier mejoría y calificó los datos oficiales de “falacia”. En su visión, la realidad contradice la narrativa oficial: “El costo de vida es altísimo, los salarios tienen un desajuste terrible, y los acuerdos salariales van por detrás de la inflación”. Además, señaló que “el pueblo argentino en su conjunto está sufriendo, no solo los trabajadores formales”.

La CGT se movilizará en la previa de un nuevo Día del Trabajador. (RS Fotos)

Al respecto, adelantó que la CGT está a punto de publicar, en conjunto con la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y con la participación de la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (UATRE), sus propios índices de inflación, pobreza y estadística laboral en el plazo de “quince a treinta días”.

Consultado sobre el posible agravamiento de la protesta social, Jerónimo no descartó la posibilidad de un paro general y subrayó que la conflictividad “va a seguir escalando” por el deterioro de la vida cotidiana: “No le alcanza a la gente para llegar a fin de mes. Se degradaron prácticamente todas las instituciones y organismos que protegen derechos laborales y la salud. Quitar subsidios a los discapacitados o desfinanciar universidades muestra el grado de insensibilidad del Gobierno”.

Sobre la renovación política y eventuales alianzas, Jerónimo destacó que la CGT mantiene encuentros “con todos los sectores dispuestos a construir una alternativa superadora”, mencionando entre otros a figuras como el pastor Dante Gebel, y que el espectro de interlocutores “debe ser mucho más amplio que el peronismo tradicional”.

La movilización del 30 de abril se perfila como un acto “pacífico”, según Jerónimo, pero con una intención clara de protesta. La convocatoria, abierta a sindicatos y sociedad en general, buscará expresar el rechazo al rumbo económico y político. Jerónimo concluyó: “Hay que construir una Argentina que devuelva la esperanza y genere previsibilidad en la vida diaria de los ciudadanos”.