El Mallorca, dirigido por primera vez en casa por Martín Demichelis, obtuvo su primer triunfo bajo la conducción del técnico argentino al imponerse 2-1 al Espanyol, resultado que le permitió al equipo salir de la zona de descenso luego de trepar al puesto 16 en La Liga, con un total de 28 puntos.
El conjunto dirigido por el ex técnico de River Plate supo capitalizar la expulsión del mediocampista rival Charles Pickel en la segunda parte y remontó el marcador en los minutos finales.
El gol inicial llegó en el minuto 35, tras un contraataque conducido por Dolan, que permitió a Pickel anotar el 0-1. El Mallorca respondió apelando al empuje local, aunque desaprovechó una oportunidad clara a través de Martin Valjent.

En el segundo tiempo, tras la expulsión, Demichelis optó por un enfoque ofensivo al hacer debutar al extremo francés Kalumba Jr., introducir a Luvumbo y modificar el esquema táctico. La estrategia rindió frutos en el minuto 65, cuando un balón suelto en la puerta del área fue aprovechado por Pablo Torre para igualar el marcador. La jugada fue revisada por el VAR ante una posible falta previa de Samu Costa, sin modificación en el resultado.
La insistencia del Mallorca se vio premiada en el minuto 88. Una asistencia precisa de Omar Mascarell dejó solo a Samu Costa frente al guardameta Dmitrovic, y el 2-1 definitivo. Para el mediocampista portugués, este fue su quinto gol de la temporada, una cifra significativa en un contexto de lucha por la permanencia.
La expulsión de Pickel, volante del Espanyol, fue el punto de inflexión del encuentro. El futbolista congoleño vio la tarjeta roja en el minuto 53 tras una entrada sobre Omar Mascarell, en una acción que inicialmente fue sancionada con amarilla, pero que el árbitro Ricardo de Burgos corrigió tras la revisión del VAR. Con un hombre más, el Mallorca intensificó la presión ofensiva, transformando su superioridad numérica en remontada y sumando su segunda victoria de la mano de Demichelis, quien debutó en Son Moix en este partido.
“Feliz por el grupo. Era difícil desde lo emocional. Entre todos sacamos el partido. Era mi primer partido aquí y la necesidad era grande”, sostuvo el entrenador argentino en la conferencia de prensa posterior al encuentro.
“Pedíamos unión y tuvimos un gran recibimiento, pedíamos también calma. Hoy es un claro ejemplo de que no va a ser fácil. Me hicieron llegar que íbamos a tener un recibimiento de la afición y el vestuario quería sentirse cerca de la gente”, añadió sobre el ambiente que se vivió en el estadio.
Luego, expresó su deseo en esta etapa: “No puedo priorizar solo jugar bien sin puntuar, me gusta estar cerca de eso, pero la situación es la que es. Quiero que el Mallorca se salve, me quiero quedar aquí. Tienen todo para ser felices en esta profesión”.
“Estoy feliz, ojalá lleguemos a jugar bien en estos partidos que nos quedan. Ya dije que íbamos a ver un entrenador pragmático, sin inventar. Todo lo que intentamos que salga bien, lo entrenamos. A veces, ser impredecible para el rival es un detalle más porque por detalles se gana o se pierde”, agregó el entrenador que supo dirigir al Rayados de Monterrey.
Y luego cerró: “En Pamplona nos pasó que jugamos en largo en los minutos finales y nos empataron. Me gusta cuidar mucho el balón, pero no por eso ganas. Hay que ser conscientes de la situación en la que estamos”.
En la próxima fecha, el Mallorca deberá visitar al Elche, un rival directo en la lucha por no descender. El encuentro tendrá lugar el sábado 21 de marzo a las 10:00 (hora de Argentina).



