Alan Schlenker y su hija Sofía

En el Sur y mientras pelea por dar vuelta su condena judicial, Alan Schlenker encontró el amor. Fue hace tiempo, mientras estaba preso en el penal de Trelew, que conoció por redes sociales a Patricia González, una mujer que vivía en la ciudad de La Plata. De las redes pasaron al teléfono y del celular al contacto real. Y hoy, siete años después de aquel comienzo, el ex jefe de la barra brava de River condenado a cadena perpetua como instigador del crimen de Gonzalo Acro acaba de agrandar la familia con la llegada de su segunda hija con Patricia, a la que le pusieron de nombre Sofía.

Toda la historia es muy peculiar y el propio Schlenker se la cuenta desde su lugar de reclusión a Infobae. “Patricia viene de una familia muy humilde y es una luchadora de la vida. Ella es hermana de Paula González, asesinada por su pareja el 22 de junio de 2012 cuando estaba embarazada de siete meses. Pero así como la Justicia me condenó a mí injustamente, sin ninguna prueba y sólo porque la mafia que manejaba River me quería sacar del medio, en esa causa también actuó corruptamente y al femicida lo dejó libre creyendo en su versión de que Paula se roció con alcohol y se prendió fuego por su propia voluntad tras una discusión doméstica. Como ves toda nuestra familia es víctima de la corrupción judicial”, dice Alan desde el teléfono público del penal.

Alan Schlenker junto a su pareja, Patricia González, y sus hijos, Christian y Sofía

Pero desde aquella tragedia, Patricia González pudo reconstruirse. Madre de una chica llamada Dafne, que hoy tiene 15 años, también quedó a cargo de la crianza de sus dos sobrinos, Rodrigo y Victoria. Y Schlenker continúa con el relato de la historia de amor que acaba de coronarse con una nueva integrante. “Nos pusimos a hablar y nos enamoramos a la distancia. Ella venía una vez por mes a visitarme al penal. Y el 22 de junio de 2019 estábamos hablando cuando me dice que estaba pasando por la Catedral de La Plata. Era el séptimo aniversario del crimen de su hermana y le pedí que se parara justo ahí y le propuse casamiento. Yo ya sabía que había una conexión especial entre nosotros y no sólo aceptó, sino que al mes se vino a vivir a Trelew con Dafne, sus sobrinos y sus dos perritos. La mafia me pudo haber sacado la libertad en todo este tiempo, pero no logró doblegarnos. Desde ese momento ya me pudo visitar todos los meses”, cuenta el ex jefe de Los Borrachos del Tablón.

La relación finalmente se formalizó en marzo de 2022. En el salón de usos múltiples del penal y ante la presencia de su padre Wilhem y familiares de su flamante esposa, y la mirada atenta de agentes penitenciarios, contrajo matrimonio en una ceremonia llevada adelante por una jueza civil de Rawson. Y tras el “sí, quiero” de la pareja, hubo vals, cotillón, torta de festejo y un trencito tipo carnaval carioca al ritmo de la canción “Te quiero Tanto” vestidos todos con la camiseta de River. Un año más tarde, en mayo de 2023, nacía el primogénito del matrimonio, Christian Schlenker.

El ex líder de la barra de River sigue detenido a la espera de los recursos de apelación que presentó

“Yo pienso una vida junto a él, afuera, en libertad. Sé la responsabilidad que asumo y que asumimos con Patricia, pero nuestro proyecto es el de una familia como cualquier otra, creciendo unidos. Estoy convencido de que la verdad saldrá a la luz, se demostrará mi inocencia y podré tener una vida normal junto a mi gente”, le decía por entonces Alan a Infobae.

Mientras, siguió apostando a su nueva familia. Y el año pasado supo que iba a ser padre nuevamente. “El 22 de junio, sí otra vez un 22 de junio, a Patri le dio el análisis positivo. Y apenas nos enteramos que iba a ser nena ella me dijo de ponerle Sofía, que era el segundo nombre de su hermana. Me pareció un homenaje hermoso. Y como si fuera una muestra más del destino, teníamos fecha de parto para el 22 de febrero. Pero Sofía se adelantó y nació el lunes pasado. Justo nuestra obstetra estaba de vacaciones por lo que debió venir otra. Y la reemplazante se llamaba Paula, como la hermana. Otra señal más de nuestra relación”.

Schlenker cuenta que pudo asistir al parto con un permiso judicial y que al igual que cuando nació su hijo Christian, lo primero que hizo fue comprarle a Sofía la camiseta de River. Y mientras espera que la Justicia retome su caso, cuenta: “Yo le estoy peleando a la vida. Somos muy felices con los dos hijos que tenemos. Ahora me pueden visitar dos veces por semana pero no me doy por vencido. Yo soy inocente y sé que si hay Justicia de verdad y no la que me condenó, más temprano que tarde me voy a ir de acá por la puerta grande”.

Schlenker junto a su esposa y su hija recién nacida

Vale recordar que Alan Schlenker presentó varios recursos en la Justicia por las dos condenas que tiene. Fue sentenciado a 12 años de prisión por el crimen de un dealer en la Villa Borges de Munro, llamado Mauro Sanzi, en un proceso plagado de irregularidades (NdR: este cronista cubrió todo ese juicio) y que sugestivamente se realizó mientras se sustanciaba el proceso por el crimen de Gonzalo Acro. Allí con el respaldo de la fundación Jeffrey Deskovic, reconocida internacionalmente por liberar a 15 inocentes condenados en Estados Unidos, presentó a través del abogado Fabián Camaño un recurso de nulidad a la Corte provincial sosteniendo que fue condenado en base a dichos “contradictorios, cambiantes y contrarios a la lógica y apartados de las herramientas de la psicología del testimonio”. Aún no obtuvo respuesta.

Y por su condena a cadena perpetua como instigador del crimen de Gonzalo Acro, confirmada por la Corte Suprema de Justicia de la Nación, apeló ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos que aún no resolvió