Hernán Galíndez fue la gran figura de Huracán en la histórica victoria ante Boca Juniors por los octavos de final del Torneo Apertura en la Bombonera. El arquero de la selección ecuatoriana fue una muralla prácticamente infranqueable para el Xeneize, que hasta los últimos instantes intentó llegar a un empate que no encontró.

La primera atajada espectacular de Galíndez fue al minuto 18, tras un tiro de esquina cerrado de Paredes que fue desviado en contra de cabeza por Lucas Blondel, al que movieron en el primer palo. El golero voló y tiró el guantazo en el aire, antes de que la fortuna lo ayudara con el rebote en el travesaño y su cabeza. Más tarde, Pereyra la tiró al córner.






Al rato, Paredes filtró una pelota por bajo en el área y Santiago Ascacíbar apareció por sorpresa y desenfundó de derecha. El latigazo fue desactivado por el 1 de Huracán con un manotazo de derecha. A los 36’, Paredes le amagó a todos en un balón detenido, fingió que iba a tirar el centro al área y jugó por bajo para Miguel Merentiel, que controló y quedó mano a mano. Esta vez, Galíndez achicó rápido y consiguió que el zurdazo del uruguayo fuera bloqueado por su humanidad.

El primer tiempo mostró otras dos intervenciones trascendentales del ex Rosario Central y Quilmes: un remate a quemarropa de Milton Delgado desde las inmediaciones del área grande y un cabezazo a Merentiel que iba al fondo de la red. Cinco atajadas conformaron el show solo en los primeros 45 minutos.






Quizás el lunar que tuvo el guardameta rosarino de la selección ecuatoriana fue sobre el final, en el 1-1 de Milton Giménez. En su intento por rechazar con los puños, conectó pero le dio en la espalda al 9 de Boca, que sin querer convirtió la igualdad parcial sobre el final del tiempo reglamentario. Hasta ese momento, solo había titubeado luego de un centro cerrado en el que creyó que Milton Giménez iba a cabecear, pero el balón siguió su recorrido y se estrelló contra el segundo palo.

En el primer tiempo extra, Galíndez tuvo poco trabajo y Huracán golpeó con los penales a favor a través de Óscar Romero. Sin embargo, en la última de esos 15′ iniciales, Paredes avanzó con balón dominado y probó desde media distancia, obligándolo a volar y despejar al córner. Ya en el inicio del STE, nuevamente le cerró el arco a Merentiel, que prácticamente no tuvo tiempo de definir dentro del área cuando quedaba mano a mano. A los pocos segundos, Di Lollo conectó de cabeza un centro de Tomás Aranda y otra vez el arquero atenazó.

Hernán Galíndez y un show de atajadas en la Bombonera

Tras el pitazo final, Galíndez habló en TNT Sports, asumió haber sido la figura del encuentro, pero aclaró: “Me hicieron dos goles, no me puedo ir contento. Habrá que corregir seguramente algo. Boca nos habrá tirado 200 centros más o menos. Sufrimos, alguna pude tapar y darle alegría a los pibes también”.

Además, valoró el triunfo: “Impresionante, sabíamos que veníamos a una de las canchas más difíciles del país, si no la más. Hicimos el gol rápido, después tuvimos que sufrir, lamentablemente nos hacen el gol ellos en un accidente, la pelota se me cae cuando le doy con los puños, hay mucho viento. Cuando nos empataron cerca del final era muy difícil porque ellos terminaron mejor que nosotros. Era duro arrancar el suplementario a tan cerquita de ganar el partido”. Y completó: “Se sumaron las dos expulsiones, contra Boca la pasás mal 11 contra 11, imaginate 9 contra 11. Pero estos muchachos corrieron una barbaridad, sinceramente estoy muy orgulloso del equipo que tenemos, de haberle dado una alegría a la gente, que estará muy contenta”.

Dejó una última reflexión: “Se merecen esta alegría estos pibes. Los jugadores, el cuerpo técnico, los dirigentes, la hinchada y nuestras familias ni hablar. Me tocó tener posibilidad dos veces de salir campeón con Huracán y no se me dio ninguna de las dos. Hasta que tengamos fuerzas lo voy a intentar seguir haciendo, por eso hoy es un lindo día”.