En paralelo a las principales aproximaciones del incipiente diseño de listas, La Libertad Avanza (LLA) supervisa los movimientos electorales de las fuerzas opositoras, pero también la irrupción de nuevos potenciales candidatos. Es en ese escenario en el que le bajan el precio a la proyección electoral del conferencista evangélico, Dante Gebel, y aseguran que tampoco les preocupa la interna del Partido Justicialista, que busca ordenarse, ni los intentos que le adjudican al titular del PRO, Mauricio Macri, de construir un nuevo espacio de centroderecha que se presente como alternativa.
“Gebel no dice nada. No es disruptivo en nada. Milei, en su época de candidato, generaba cosas que llamaban la atención. Además, la gente no quiere cambiar”, explicó una fuente del armado ante Infobae, mientras el oficialismo tiende los primeros puentes con gobernadores y espacios aliados.
Asimismo, dirigentes del ecosistema libertario argumentan que la representación del outsider ya está ocupada por el presidente Javier Milei, lo que, a su entender, deja poco margen para la irrupción de nuevas figuras con esas características.
“¿Por qué votarías a otro outsider si el que mejor encarna ese perfil es Milei?”, sintetizaron sobre la figura impulsada por el diputado Eugenio Casielles. “Detrás hay un grupo de vivos que envalentonó al tipo”, agregó otra voz con despacho en Balcarce 50, que rechazó la posibilidad de que el comunicador radicado en Estados Unidos pudiera quedarse con una porción de los votantes que en 2023 acompañaron el proyecto libertario.

Pese a la convulsionada situación que atraviesa el oficialismo, marcada por la exposición de las diferencias internas, un funcionario se mostró optimista rumbo a 2027 y consideró que llegarán competitivos producto del “repunte” de la economía.
En el complejo mapa electoral, la valoración libertaria sobre el peronismo, que discute internamente su representación, es reducida. Si bien desde el inicio intentaron subir al ring al gobernador bonaerense, Axel Kicillof, por encima de la figura de la exmandataria Cristina Fernández de Kirchner para polarizar —incluso el propio Milei suele referirse a él como “el soviético”—, en Casa Rosada apuestan a que la resolución de las diferencias internas no sea inmediata. “Es una batalla entre modelos de país, no entre candidatos”, vaticiaron desde La Libertad Avanza.
En otra de las tribus del ecosistema libertario sostuvieron, además, que al oficialismo le conviene que el PJ prolongue su interna, que suma un nuevo capítulo con el lanzamiento de la vertiente impulsada por la diputada nacional Victoria Tolosa Paz y el titular de la Auditoría General de la Nación (AGN), Juan Manuel Olmos. “Nos sirve que se postergue la interna y que se estire hasta el año que viene. También que elijan a un larretista de consenso”, sintetizó una fuente sobre ese espacio.
Los movimientos de unidad encabezados por el diputado Miguel Ángel Pichetto, que incluyeron al abogado Emilio Monzó y al economista Diego Bossio en la construcción de un frente anti Milei, generan son leídos con rechazo en el armado violeta. “En este país nadie se quiere jubilar. No se quieren ir. Hay que cortar con esta gente. La sociedad y los empresarios deberían ponerles un freno. Pero cuanto más aparezcan los Emilio Monzó de la vida, mejor para nosotros”, resumió una fuente.

El caso del PRO es complejo. En Balcarce 50 hacen equilibrio entre los referentes con intenciones de cerrar acuerdos electorales, como Cristian Ritondo y Diego Santilli, y los diferencia del titular de la fuerza, Mauricio Macri. Es que, según acusan, los incipientes movimientos del exmandatario pasan por debajo del radar violeta, incluso si eso pudiera seducir a la actual vicepresidenta Victoria Villarruel, algo que desestiman desde su entorno.
“Ese es otro elemento que agita el establishment. Son funcionales al microclima que mueve a los mercados. Mauricio tuvo que hacer un acto en una cervecería porque no tienen ni sede en Chaco“, sintetizó una voz de la mesa política en referencia al operativo clamor por el interior diseñado por el PRO para impulsar la candidatura del fundador de Juntos por el Cambio en las próximas elecciones.
A raíz de la constante diferenciación de la titular del Senado, que no oculta sus deseos por competir en 2027, en el oficialismo garantizan que Villarruel no tiene intención de voto por fuera del arrastre que le supuso competir en fórmula con Milei. “Es producto de una burbuja”, se despacharon.
Ante este panorama, en La Libertad Avanza trabajan por reducir el impacto de las tensiones internas y sacar provecho de la fragmentación y la falta de liderazgo que marca a la opsición. Bajo ese diagnóstico, el mileísmo apuesta a potenciar la centralidad política de Milei y llegar a 2027 con la economía como principal activo de campaña.
