Javier Milei durante acompañado por Manuel Adorni, durante un homenaje que se realizó por el ataque a la embajada de Israel (Foto: Juan Mabromata / AFP)

La declaración del contratista Matías Tobar, que acusó a Manuel Adorni de pagar USD 245.000 en efectivo para refaccionar su casa del country Indio Cuá, cayó como una bomba al interior del Gabinete. Se trata de un episodio que pegó por partida doble: la dimensión del monto no estaba en el radar de los funcionarios libertarios; además, volvió a poner en la primera plana mediática un asunto que pega de lleno en la narrativa libertaria de la lucha contra la casta.

En un sector importante de la mesa política del Gobierno consideran que el jefe de Gabinete debe dar un paso al costado para poder explicar su crecimiento patrimonial, junto a los movimientos de dinero que se dieron en circunstancias de su vida personal, bajo cargos públicos de altísima relevancia.

Esta posición no se explica por un encono en particular de este sector con Adorni. Hay ministros que no tienen buena piel con el jefe de Gabinete, pero hay quienes sí. Ambas partes coinciden en que las revelaciones mediáticas que se produjeron por estos meses, y su prolongación en el tiempo, hicieron mella de manera significativa sobre el Gobierno, tanto en su narrativa como en su electorado.

Esta idea se impone incluso en aquellos que piensan que la Justicia está actuando con una particular celeridad y que los medios están midiendo al funcionario con una vara que no se aplicó a otros dirigentes políticos. “Si me preguntás a mí, todos los gobiernos, todos, tuvieron personas corruptas. El desaguisado que hacen con Manuel no se lo hicieron a otros. Ahora, si me preguntás a mí, yo lo hubiera echado”, marca una figura destacadísima de las reuniones de Gabinete.

¿Si en numerosos despachos ejecutivos y legislativos del oficialismo comparten un diagnóstico similar, por qué nadie sale a hablar en público? La respuesta corta es que tienen miedo de decirle al Presidente lo que piensan.

“Yo no tengo autoridad para decirle a Javier qué debería hacer en este caso tan sensible”, justifica -en diálogo con Infobae -una persona de confianza de los hermanos Milei.

Cuando uno mira el panóptico del Gabinete y de los funcionarios políticos que orbitan el mismo, son pocos los que tienen la autoridad para hablar de asuntos de ese calibre de manera directa con Milei y su hermana. “¿Vos pensás que cuando un ministro va a hablar a Olivos con el Presidente hablan de esas cosas? Se habla de gestión o a lo sumo de algunas banalidades. Nadie lo va a interpelar con esa cuestión”, respondió ante una consulta una de las figuritas de mayor visibilidad del Ejecutivo.

El presidente Javier Milei se reunió hoy con el presidente de B’nai B’rith Internacional, Robert Spitzer, y se mostró con Manuel Adorni

Hay pocas personas que han conversado en estos días sobre este tema con los hermanos Milei. Las charlas han existido, aunque se mantienen en estricta reserva.

La decisión del Presidente es la de mantener al jefe de Gabinete tal y como lo hizo desde las primeras noticias que salieron en los albores del Argentina Week a comienzos de marzo. En privado, Milei justifica su decisión en que la causa mediática contra Adorni es una operación coordinada tanto por sectores judiciales, como políticos y económicos. Es por ese motivo que no tiene previsto ceder, porque afirma que hacerlo sería tirar a una persona de su confianza “por la ventana” y que ese presunto modus operandi se puede replicar en otros miembros de su entorno.

Milei les dice a los suyos que “a los testigos los compran” y que el contratista no es una excepción. En horas de la madrugada, el Presidente reposteó una publicación en X de un usuario que consideraba que el presupuesto de la refacción de la casa-quinta estaba sobredimensionado. “¡Piensen! ¿Pagó con 250 mil dólares cash refacciones de una propiedad que no vale 150 mil pudiendo pagar con esa plata sin endeudarse con hipotecas el saldo de esa casa 90 mil dólares y 200 mil del departamento? Ni en Narnia cuesta 250 mil dólares una refacción de esa propiedad. Para colmo, ¡el contratista resultó ser proveedor de Kicillof! Encima entregó el teléfono con los mensajes borrados!”, escribió el usuario que el Presidente destacó.

Muestra de ese apoyo es que Milei convocó a Adorni a una reunión que tuvo esta mañana en Casa Rosada con la organización judía B’nai B’rith previo a viajar a California disertar en el Instituto Milken. Esta no será la única muestra junto a su vocero: ayer por la tarde se conoció que había convocado a una reunión de Gabinete para este viernes a las 14 horas en el Salón Eva Perón; el Presidente le confirmó que irá.