Dirigentes de todo el país formaron parte del acto que se realizó en Parque Norte (Fotos: Maximiliano Luna)

“Esto no es contra ningún compañero ni compañero. Esto es un proceso colectivo de debate transversal y federal. Tenemos que volver en el 2027 y no cometer los errores que cometimos. Sin las internas que tuvimos y yendo todos para el mismo lado”. La definición es de Juan Manuel Olmos, uno de los principales impulsores del armado federal del peronismo, que se presentó este viernes 1 de mayo en Parque Norte.

El titular de la AGN, junto a Victoria Tolosa Paz, Guillermo Michel y Federico Achával, son los nombres que están al frente del esquema político. Son, sobre todo, los que tejieron, a lo largo de los últimos tres meses, la conversación federal para poder armar una jornada de debate con 4092 personas, entre dirigentes y militantes, tal como contabilizaron en el ingreso.

La amplitud de la convocatoria, que comenzó a las 9:30 y terminó a las 16, fue un espejo de la representación federal. Hubo nombres propios de todas las provincias del país. Y hubo dirigentes con distintas responsabilidades en el escalafón político. Concejales, intendentes, diputados, senadores, legisladores provinciales, ex gobernadores, armadores políticos.

Durante la mañana se realizaron tres paneles vinculados a la economía, la producción, el trabajo y el desarrollo federal. Y pasado el mediodía se realizó el acto central en el que hablaron los cuatro nombres que están en la mesa más chica del espacio; los secretarios de la CGT, Jorge Sola y Christian Jerónimo, legisladores de San Luis, Chubut, Santa Fe, Tucumán, Entre Ríos y Buenos Aires; e intendentes de Tierra del Fuego, Córdoba, Santiago del Estero y Santa Cruz.

Victoria Tolosa Paz fue una de las oradoras en la extensa jornada peronista

El encuentro tuvo una impronta federal muy potente que se vio en los nombres, en los planteos de las situaciones de las economías regionales y en las conversaciones de pasillos que hubo a lo largo de la jornada. Hubo cruce de números de teléfonos, presentaciones formales, tarjetas cambiadas, consultas sobre el pasado y miradas compartidas sobre el pasado, el presente y el futuro.

Los organizadores se encargaron de hablar con los principales referentes del peronismo para evitar tensiones internas. Del acto de hoy estaban todos enterados: Cristina Kirchner, Axel Kicillof y Sergio Massa. También los gobernadores. La postura fue unánime. Aprobación a la movida política, como parte de un largo camino que todas las tribus tienen que recorrer. Cada uno por su lado construye y define una ruta. El año que viene, la intención de la mayoría, es terminar confluyendo en una gran PASO.

La ausencia de un candidato a presidente que aglutine voluntades fue una puerta abierta para que la dirigencia de todo el país forme parte de la convocatoria. En definitiva, las candidaturas limitan los armados y las ideas que se representan. En este incipiente esquema federal no hay límites claros. Es una decisión, no una falencia. Para abrazar a distintos sectores e proponerles el debate de un nuevo programa, los diversidad de nombres, ordenados en un debate horizontal, termina siendo un anzuelo.

“Los espacios tienen que ser horizontales. Nadie es mejor que nadie. Hay que tener una rebelión lúcida. Tenemos que volver a emocionar, hablar con el corazón y mirar a los ojos”, sostuvo Jorge Sola. Su par en la conducción de la CGT, Christian Jerónimo, agregó: “Nadie se tiene que sentir ofendido. Nadie tiene la acción de oro en el peronismo. Todos somos peronistas”.

En el acto hablaron legisladores e intendentes de distintas provincias del país. Hubo discursos de apertura

La horizontalidad fue otro de los temas centrales en los múltiples discursos. Hubo varios dirigentes del interior que se sintieron cómodos con las reglas del armado. Donde notaron que había margen para expresar posturas disímiles y no sentirse apartados. Hubo una permanente revindicación al debate abierto y amplio. Y, sobre todas las cosas, con fuerte anclaje territorial. “No hay que abandonar el territorio. Cuando nos quedamos cómodos en los escritorios, nos quedamos sin nada”, aseguró Gisela Barrionuevo, intendenta de Santa Eufemia, Córdoba, parte del peronismo cordobés que conduce el gobernador Martín Llaryora.

La presencia de veinte intendentes cordobeses fue uno de los temas de conversación entre los dirigentes. Fue leído como una señal para empezar un camino de reconciliación con el peronismo cordobés, distanciado del armado principal de la fuerza desde el 2008, cuando el gobierno de Cristina Kirchner se enfrentó con el campo por las retenciones a la soja incluida en la resolución 125. “No se puede pensar un armado nacional sólido sin Córdoba. Hay que abrir el diálogo y generar confianza”, reflexionó uno de los armadores del espacio.

Guillermo Michel aseguró que “Milei quiere imponer un modelo social sin clase media, sin trabajo y sin industria” y agregó: “Nosotros creemos en el súperavit. Nuestros intendentes y gobernadores gestionaron con súperavit. Pero creemos en el súperavit de Néstos (Kirchner), con la economía creciendo y generando puestos de trabajo. No el el súperavit mentiroso de Milei”.

Durante su discurso Tolosa Paz revindicó la figura del Papa Francisco y apeló a uno de sus mensajes. “El Papa nos dijo que quería una Iglesia que saliera al encuentro. Una Iglesia que no se quede encerrada. Hay que salir a debatir. Hay que salir a hablar. Eso es lo que necesita el peronismo en este tiempo. Vengan a debatir. No les preguntamos de dónde vienen, solo nos comprometemos hacia dónde ir”, aseguró.

Del encuentro participaron más de 4000 personas, entre dirigentes políticos y militantes

Achával, que junto al intendente de Ezeiza, Gastón “Gato” Granados” fueron los principales representantes del conurbano bonarense, planteó la necesidad de “mirar el territorio donde las políticas públicas se implementan”, ya que “cuando tenemos la mirada sobre el territorio, no abanadonamos a nadie”. En ese sentido, remarcó: “Tenemos que construir un proyecto de país federal, productivo y nacional”.

El discurso del intendente de Pilar tuvo una impronta nacional. Hace tiempo que Achával suena en las conversaciones peronistas como un nombre propio acorde para una candidatura. La mayoría cree que puede terminar siendo uno de los precandidatos a la gobernación bonarense. Algún compañero de militancia no descarta que pueda ser un nombre impensado para una competencia nacional.

La postura final del encuentro quedó concentrada en un documento que fue escrito por Juan Manuel Olmos, con la anuencia de todos los dirigentes que son parte del esquema, y que fue titulado “Primero las ideas”. “Tenemos que animarnos a revisar los ejes centales del modelo económico, social, cultural, político e institucional que el peronismo tiene que proponerle a la sociedad”, precisaron.

“El progreso social sostenido requiere un orden macroeconómico que lo respalde. El equilibrio fiscal es una condición técnica necesaria para crecer con estabilidad”, indicaron, a la par que advirtieron: “Un programa económico peronista debe tener a la gente adentro, como protagonista y destinataria”.

En el encuentro hubo varieté de dirigentes. Ex funcionarios del gobierno del Frente de Todos como Matías Lammens, Matías Kulfas, Juan Cabandié, Juan José Bahillo y Julio Vitobello; los senadores nacionales Marcelo Lewandowski (Santa Fe), Adán Bhal (Entre Ríos) y Fernando Salino (San Luis); y diputados nacionales como Ernesto “Pipi” Alí, Guillermo Snopek, Luis Basterra, Pablo Yeldlin y Kelly Olmos. Nombres conocidos en una marea de dirigentes del interior profundo de la Argentina.