El Senado debatió la Ley de Glaciares y el acuerdo Mercosur - Unión Europea (RSFotos)

El incremento en las dietas de los senadores que se acordó ayer y que implica una suba de casi 12% desde diciembre pasado hasta abril próximo está generando la reacción de los diferentes sectores que conforman la Cámara Alta.

Luego de que Infobae diera a conocer que a partir de abril los senadores pasarán a cobrar una dieta de poco más de 11 millones de pesos en bruto, algunos de los legisladores comenzaron a anunciar que no lo iban a aceptar.

El primero en hacerlo fue La Libertad Avanza que anoche comunicó que rechazan el aumento. Esta no es la primera vez que anuncian que “renuncian” al aumento. Ya lo habían realizado en el incremento anterior. Sin embargo, habrá que ver cómo se resuelve internamente porque solo 5 de los 21 miembros del bloque vienen de la conformación anterior, los 16 restantes entraron en diciembre con una dieta superior a los 10 millones de pesos brutos.

El bloque de la UCR en la Cámara Alta anunció que seguía los pasos de LLA y, mediante un comunicado señaló “la negativa a percibir los aumentos resultado de las paritarias de los empleados legislativos. Estos incrementos acordados, toda vez necesarios para acompañar el esfuerzo de los trabajadores que permiten desarrollar nuestras tareas en el Congreso, entendemos que no deberían implicar mejoras para los legisladores, en sintonía con el marco de razonabilidad y moderación que vivimos como sociedad y que compartimos”.

Las autoridades de Diputados y del Senado en la apertura de sesiones ordinarias

Por último, los 3 senadores de Santiago del Estero: Elia Esther del Carmen Moreno y Gerardo Zamora, ambos del Frente Cívico por Santiago; y José Neder del bloque Justicialista, presentaron una carta renunciando al aumento.

Los que conocen los pasillos del Senado se sonrieron cuando apareció el comunicado de LLA y luego se encadenaron los otros. “No se puede renunciar a la dieta, en todo caso que la cobren y que la donen. Es un paso de comedio”, señaló un asesor con muchos años en esos pasillos.

“No se puede renunciar a la dieta, en todo caso que la cobren y que la donen. Es un paso de comedio”, señaló un asesor con muchos años en esos pasillos.

“La dieta se fija por ley con los módulos que la conforman. Esto no es que suman módulos sino que suman el valor de cada uno de esos módulos. No hay forma de recortarlo desde la administración, en todo caso lo tienen que donar pero una vez que hayan cobrado”, agregó.

En esa misma línea se pronunció la presidenta del Senado, Victoria Villarruel, cuando no solo explicó que no tenía injerencia en la definición de los porcentajes de aumentos, sino que recomendó que aquel que no lo quiera lo done. Dicho en otras palabras, es responsabilidad individual de cada legislador.

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En su cuenta de X la presidenta del Senado escribió: “IMPORTANTE. A los operadores malintencionados: Como Vicepresidente NO soy senador y no decido cuánto cobran. Eso lo deciden ellos. Tampoco decido cuántos asesores tienen y qué sueldos les pagan. Solo puedo ofrecer que el aumento que cobran en las paritarias de los trabajadores lo donen a la Fundación del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez, con la que firmamos un convenio. Y queda a criterio de cada senador donar o cobrar el aumento”.

Un ejemplo de esto fue la respuesta desde el bloque del radicalismo a la pregunta que iban a hacer ahora que ya habían dicho que no lo querían cobrar. “Estamos evaluando opciones”, señalaron. Es decir, planean cobrarlo y, en todo caso, donarlo.

Diputados

Pero mientras los senadores hacen que renuncian, los diputados discuten que ni siquiera tienen esa chance.

El aumento acordado para los trabajadores del Palacio Legislativo impacta directamente en la dieta de los senadores pero no así en la de los diputados, lo que está generando reclamos.

Con el acuerdo cerrado en las últimas horas, los miembros de la Cámara Alta pasarán a cobrar en bruto el doble de lo que reciben sus pares de la Cámara Baja. Si no hay ninguna modificación en el camino, en abril los senadores cobrarán una dieta de más de 12 millones de pesos bruto y los diputados 6,5 millones de pesos.

Esto se podría modificar a decisión del presidente de la Cámara de Diputados, sin embargo, desde el despacho del diputado Menem explicaron que el incremento es “solo para los empleados como hizo el Poder Ejecutivo Nacional“.

Esta diferencia en los sueldos está generando la queja de algunos diputados que señalan que ellos tienen que asumir gastos similares que los senadores. “Nosotros también viajamos desde nuestras provincias, tenemos que dormir y comer en Buenos Aires y, en general, tenemos que estar más días acá -por la Ciudad- que ellos. También tenemos que mantener nuestras casas. Hay diputados que duermen en sus despachos porque si no no les alcanza”, explicó un legislador de la oposición.

El acuerdo que significa un cambio en los ingresos de los senadores que adelantó ayer Infobae implica una suba de 2 % retroactiva a diciembre del año pasado; más un acumulativo de 2,2 % a partir del 1 de enero; otro 2 % en febrero; un 1,7 % en marzo y un 1,5 % a partir de abril. En total, el incremento acumulado es de poco más del 12 %.