La pantalla digital del Senado de la Nación muestra la aprobación del Acuerdo Mercosur-Unión Europea con 69 votos afirmativos y tres en contra (Maximiliano Luna)

El Senado de la Nación sancionó ayer el acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea con 69 votos a favor y solo tres en contra en una sesión marcada por la expectativa política tras más de 25 años negociaciones.

Los legisladores que rechazaron el convenio fueron los justicialistas Eduardo “Wado” de Pedro, Juliana Di Tullio y Cándida Cristina López. Ninguno tomó la palabra en el recinto para explicar su postura.

Fuentes cercanas a De Pedro -quien estará en el cargo hasta el 9 de diciembre de 2029, al igual que Di Tullio- explicaron que el voto negativo se debió a la convicción de que el acuerdo es “absolutamente perjudicial” para la industria nacional y, en particular, para la provincia de Buenos Aires. Y argumentaron que el texto aprobado se limita a la liberalización comercial y reducción de aranceles y que no incluye mecanismos sólidos de transferencia tecnológica ni de desarrollo conjunto, ni herramientas para compensar las asimetrías existentes entre ambos bloques.

Además, consideraron además que los presuntos beneficios del acuerdo son “condicionales” y quedarían sujetos a salvaguardas que, según su interpretación, favorecerán principalmente a la producción europea.

Eduardo “Wado” de Pedro, Juliana Di Tullio y Cándida Cristina López, los senadores que votaron en contra del acuerdo Mercosur-UE: ninguno habló en el recinto

El análisis de los opositores al acuerdo también incluyó críticas a las barreras paraarancelarias y sistemas de protección presentes en la Unión Europea, que consideran limitarán el acceso real de productos argentinos al mercado europeo. Advirtieron sobre el posible impacto negativo en el empleo y la estructura productiva nacional, con riesgos particulares para los sectores industriales más sensibles.

Por su parte, López, senadora por Tierra del Fuego que asumió en diciembre de 2025, dejará su banca el 9 de diciembre de 2031 y publicó en una historia de Instagram el porqué de su decisión: “Estoy en contra de los acuerdos que perjudican a la industria de Tierra del Fuego. Seguir con la apertura de las importaciones es una sentencia de muerte para nuestras fábricas”, expresó a cámara.

Quién es cada uno

El senador Eduardo “Wado” De Pedro integra el kirchnerismo en la Cámara alta, fue ministro del Interior durante el gobierno de Alberto Fernández y es cofundador de La Cámpora. Con el paso de los años se consolidó como una de las figuras clave en la unificación del peronismo a través del Frente de Todos.

A lo largo de su trayectoria, De Pedro se destacó por su habilidad para forjar consensos dentro del kirchnerismo y dejar su huella en la estructuración de espacios de diálogo entre diversas corrientes políticas. Parte de este crecimiento se vinculó a su participación decisiva en el armado de las listas de unidad, así como en la negociación que permitió el retorno de Sergio Massa al justicialismo y la integración de su fuerza al gobierno.

Su perfil discreto responde, en parte, a una disfluencia en el habla presente desde la infancia; pese a ello, sus allegados destacan que “utilizó sus limitaciones como potencial” y que rara vez expone opiniones en público o concede entrevistas. No obstante, ese bajo perfil no frenó su avance: fue vicepresidente de Aerolíneas Argentinas, diputado nacional, secretario general de la Presidencia y miembro del Consejo de la Magistratura.

De Pedro inició su militancia en organismos de derechos humanos como H.I.J.O.S

Nacido en Mercedes, provincia de Buenos Aires, De Pedro es hijo de Enrique De Pedro y Lucila Revora, ambos desaparecidos durante la dictadura militar. Se crió con sus tíos y, ya en la Capital Federal, inició su militancia en organismos de derechos humanos como H.I.J.O.S., lo que marcó el punto de partida de su carrera política a nivel nacional.

Dentro del círculo más reducido de Cristina Kirchner, De Pedro fue definido por entonces como uno de sus dirigentes de mayor confianza. Fuera de la política, el nuevo ministro mantiene una vida personal dedicada a la producción de miel y salame en un campo heredado de su madre, en su ciudad natal.

Dentro del círculo más reducido de Cristina Kirchner, De Pedro fue definido por entonces como uno de sus dirigentes de mayor confianza

En el entorno del peronismo, De Pedro se consolidó como interlocutor de primera línea con Fernández, Cristina Kirchner, Massa y Kicillof, conformando el núcleo operativo que sostiene al gobierno entrante. Este perfil multiplicó las expectativas sobre su papel, considerado clave para el equilibrio interno del oficialismo y como “uno de los ministros más importantes de la era albertista”, según fuentes consultadas por Infobae.

Por su parte, Juliana Di Tullio es una figura de extensa trayectoria parlamentaria y fue jefa del bloque del Frente para la Victoria en la Cámara de Diputados. Nacida en Morón, provincia de Buenos Aires, en 1971, mantuvo un vínculo constante con las banderas del peronismo desde la adolescencia.

Egresó en 2000 como psicóloga social de la Escuela Pichón Riviere y fundó en los años noventa la Agrupación Peronista Movimiento junto a Mario Oporto y Edgardo Binstock. Su proximidad con las máximas figuras del kirchnerismo comenzó a fines de la década del noventa, tras conocer a Cristina Fernández de Kirchner y Néstor Kirchner, quienes ejercían como diputada nacional y gobernador de Santa Cruz, respectivamente.

Designada entre 2003 y 2005 como embajadora para temas de la mujer en la Cancillería argentina, Di Tullio reforzó su agenda vinculada a los derechos de género. En paralelo, fue madre de dos hijos: Martina y Franco.

Elegida diputada nacional en 2005 por la provincia de Buenos Aires y reelecta en 2009 y 2013, Di Tullio integró comisiones de Comercio, Derechos Humanos, Familia, Mujer y Niñez, Legislación General y Relaciones Exteriores.

En 2014, Di Tullio apoyó la unificación del Código Civil y Comercial, que eliminó la definición de matrimonio como unión exclusiva de un hombre y una mujer (Celeste Salguero / Comunicación Senado)

En 2014, apoyó la unificación del Código Civil y Comercial, que eliminó la definición de matrimonio como unión exclusiva de un hombre y una mujer y quitó la obligatoriedad del apellido paterno a los hijos. Con el cambio de ciclo político en 2015, Di Tullio fue reemplazada al frente del bloque por Héctor Recalde.

En 2019, Di Tullio asumió la dirección del Banco Provincia de Buenos Aires, donde coordinó la creación de la primera Comisión de Mujeres, Política de Género y Diversidad Sexual de la entidad.

En 2021, con la renuncia de Jorge Taiana tras convertirse en ministro de Defensa, Di Tullio juró como senadora nacional por Buenos Aires, presidiendo el bloque Unidad Ciudadana en el interbloque Frente de Todos. Como senadora, acompañó proyectos como la Ley de Plan de Pago de Deuda Previsional y la creación del Fondo Nacional para cancelar la deuda con el Fondo Monetario Internacional.

López, sin embargo, comenzó con polémica su mandato. La senadora denunció que personal de seguridad del Senado de la Nación le bloqueó el acceso a su despacho y la agredió. Todo se da en el marco de un decreto que impulsó la vicepresidenta Victoria Villarruel respecto a la “herencia” de las oficinas y que fue resistida por los parlamentarios.

En la puerta estaba puesta una faja junto a personal de seguridad del recinto que “habían colocado sillones tipo barricada” para evitar que se ingrese al despacho y remarcó que todo se dio por una medida que impulsó Villarruel en septiembre pasado. Además, agregó que quitaron la placa de bronce donde estaba mencionado su nombre. Todo de acuerdo con el relato de la senadora electa por Fuerza Patria el 26 de octubre de 2025.

López recibió la designación para ocupar la vacante originada por el fallecimiento de Matías Rodríguez

En otro video al que tuvo acceso Infobae, se ve a la senadora Juliana Di Tullio quien asistió a López hablando con uno de los hombres encargados del personal de seguridad que bloqueaba la puerta.

En noviembre de 2023, López recibió la designación para ocupar la vacante originada por el fallecimiento de Matías Rodríguez, mientras ejercía el cargo de concejal en Ushuaia. La juramentación en el Senado tuvo lugar el 7 de diciembre de ese año.

Proceso de ratificación regional y apoyos internacionales

El oficialismo argentino buscó que el país fuera el primero en aprobar el tratado, razón por la cual renunció a los discursos orales y optó por insertar sus declaraciones en la versión taquigráfica para acelerar el trámite parlamentario.

Pero Uruguay se anticipó y ratificó el pacto con 91 votos a favor y dos en contra. El acuerdo aún debe ser ratificado por Brasil, Paraguay y los países de la Unión Europea antes de su entrada en vigor.

La creación de la zona de libre comercio involucrará a 700 millones de habitantes de ambos bloques y prevé la reducción de aranceles y barreras comerciales. La Comisión Europea estima que el pacto podría incrementar las exportaciones europeas a América Latina hasta un 39%, mientras el Mercosur espera ampliar sus ventas de carne, arroz, miel y soja.

El Gobierno celebró y detalló que el acuerdo permitirá “promover el desarrollo económico, ampliar el acceso a los mercados, generar condiciones favorables para la inversión”, además de “fortalecer la competitividad” de los sectores productivos argentinos bajo un entorno de “reglas claras” y “mayor integración”. Este flamante convenio formará parte del discurso del presidente Javier Milei en la apertura de las sesiones ordinarias, del próximo domingo.

El pacto entre los bloques regionales se publicó hoy en el Boletín Oficial. Por medio de la publicación del Decreto 111/2026, el presidente Javier Milei, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y el canciller, Pablo Quirno, establecieron: “Apruébase el Acuerdo Interino de Comercio entre el Mercado Común del Sur, la República Argentina, la República Federativa del Brasil, la República del Paraguay y la República Oriental del Uruguay, por una parte, y la Unión Europea, por otra parte, celebrado en la ciudad de Asunción -República del Paraguay- el 17 de enero de 2026″.