
A días del inicio de clases en la Ciudad y provincia de Buenos Aires, los gremios docentes de la CGT se plegarán a la medida de fuerza que impulsó CTERA y corre riesgo la vuelta a la escuela que estaba prevista para el próximo lunes 2 de marzo.
Se trata de los sindicatos educativos que están encabezados por la Unión Docentes Argentinos (UDA) y la Confederación de Educadores Argentinos (CEA). Ambos comparten el espacio dentro de la central gremial. Por un lado, la UDA está liderada por Sergio Romero, secretario de Políticas Educativas de la CGT, mientras que la CEA es dirigida por Fabián Felman.
Según pudo saber Infobae, es una medida de fuerza que tendrá alcance nacional y se da luego de que fracasaran las negociaciones salariales con el Gobierno. Hasta el último viernes, lo que se sabía era que los gremios docentes cegetistas habían advertido que se podía “profundizar el conflicto” si el Ejecutivo no convocaba a paritarias.

Además, habían destacado la grave situación presupuestaria que atraviesa el sector: “La educación atraviesa el mayor recorte presupuestario en décadas y los docentes de todo el país sufren un fuerte ajuste salarial como consecuencia de la decisión del Estado Nacional de retirarse de sus obligaciones indelegables, impulsando la derogación de leyes que lo comprometían a realizar inversiones imprescindibles para la educación en Argentina”.
Los sindicatos señalaron el último viernes que “se derogó la normativa que obligaba a garantizar la inversión en el sistema educativo y el presupuesto destinado a la educación técnico-profesional”, lo que “genera un gran impacto negativo en la calidad educativa, en la desigualdad y en el futuro de cientos de miles de alumnos y alumnas”.
Por esa razón, insistieron en que “el Gobierno debe convocar a paritaria, ya que es una herramienta de paz y de diálogo para la resolución de conflictos”, al tiempo que reiteraron que “el salario mínimo docente actualmente se encuentra en niveles de indigencia”.

Así, tanto la UDA como la CEA se plegarán a la medida que fue anunciada por la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA) anunciada el pasado viernes.
El paro fue resuelto en un congreso extraordinario de la entidad, que lidera Sonia Alesso, donde, además del reclamo salarial, se exigió una nueva Ley de Financiamiento Educativo, la restitución del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID) y un aumento urgente del presupuesto educativo.
Además, durante el congreso de CTERA se reiteró “el rechazo a toda reforma laboral regresiva y al avance de proyectos que promuevan la mercantilización de la educación”, en tanto demandó “condiciones dignas de trabajo, infraestructura adecuada, recursos pedagógicos, conectividad para el dictado de clases y la defensa de los regímenes jubilatorios docentes”.

Durante el encuentro también se insistió en el rechazo de la organización al proyecto de Ley de Libertad Educativa que impulsa el gobierno de Javier Milei y por eso se decidió impulsar acciones durante todo el mes de marzo para “informar y esclarecer a la comunidad sobre el verdadero significado de este proyecto y las consecuencias que implicaría para la educación pública”.
Plegado a la medida de CTERA, se sumará el Frente de Unidad Docente Bonaerense (FUDB) que está integrado por AMET, FEB, SADOP, SUTEBA y UDOCBA. Se espera así que cerca de un millón de chicos de la jurisdicción más grande del país se queden sin el inicio previsto para el próximo lunes.
En ese sentido, los gremios bonaerenses continúan las negociaciones con el gobierno de Axel Kicillof para las paritarias. Según se conoció, en los últimos días rechazaron la oferta de crecimiento salarial del 3%, lo que derivó en un cuarto intermedio.


