La nueva era de la Fórmula 1 presenta novedades radicales en los autos. No es solo su aspecto debido a un tamaño menor y cambios como la quita de aditamentos aerodinámicos. Lo que más impacta en el ambiente y en especial entre los fanáticos es la flamante motorización con igualdad de potencia en los impulsores a combustión y eléctricos. Esta novedad implica un largo desarrollo y se vio un capítulo muy especial al final de la actividad del miércoles en los tests de pretemporada en Bahréin.
Los equipos acordaron hacer un simulacro de largada de forma conjunta, para ver cómo responden las baterías de los autos ante esa exigencia. Los once autos se ubicaron en la recta principal del Circuito Internacional de Sakhir y comenzaron a titilar unas luces, como si fuesen sirenas. Pero, ¿para qué sirven? Cuando los autos están listos para largar o se deben detener, se usan estas luces tipo balizas de emergencia, ubicadas cerca de los espejos retrovisores. Cuando los coches se ponen en movimiento, se apagan. Se trata de otra novedad en este 2026.
Una vez que los pilotos pusieron primera, lo que más llamó la atención fue lo lento que fueron hasta la primera curva. Aunque, como atenuante, hay que aclarar que fue un simulacro y nadie arriesgó como si estuviese peleando por una posición. La práctica del arranque se pareció más a una vuelta previa que un largada de carrera.

Otro detalle es que estos primeros monopostos deben ser cuidados. En el arranque en Australia estarán los once pares de coches de las escuderías. El paso por la primera curva fue más extenso y lento que lo habitual, a una aceleración sensiblemente reducida.
Los usuarios en redes sociales insistieron en que la emoción y el atractivo del deporte radican en la explosividad inicial, donde se producen los sobrepasos, los errores y los cambios fundamentales en el orden de la carrera.
Además del potencial riesgo, es posible que en estas primeras carreras los corredores no dispongan de la oportunidad estratégica esencial, ya que las salidas suelen ser el escenario de las maniobras más determinantes de cada competencia. Habrá que ver hasta dónde pueden ir debido al ahorro de energía. Cabe aclarar que ese acopio no es solo referente a la mayor potencia que tendrán los motores eléctricos, sino también a la energía extra que dispondrán los pilotos para hacer sobrepasos ante la eliminación del DRS para este año.
Uno de los pilotos que más expuso su descontento por este flamante reglamento es el cuádruple campeón mundial, Max Verstappen, quien afirmó la semana pasada que estos nuevos autos eran “Fórmula E con esteroides” y ahora dejó una reflexión: “Hay muchos buenos pilotos (en Fórmula E) que rendirían bien aquí. Pero no quiero que estemos cerca de la Fórmula E. De hecho, quiero que nos mantengamos alejados de eso y seamos F1. Así que no aumenten la batería; en realidad, quítenla y concéntrense en un buen motor. Y dejen que la Fórmula E sea Fórmula E, porque de eso se trata. Y con el nuevo coche, por lo que he visto y hablado con algunos amigos, también va a ser un coche realmente genial. Pero que ellos sean Fórmula E y nosotros sigamos siendo F1, y no intentemos mezclar eso.”
La Fórmula E es una categoría cuya primera temporada fue en 2014/2015 (corrió tres ediciones en Puerto Madero) con monoplazas íntegramente eléctricos. En sus primeros años los equipos tenían dos autos por piloto, ya que la batería no aguantaba toda la carrera y los competidores debían cambiar de autos durante la carrera.
Mientras tanto, la expectativa crece por saber si la F1 persistirá en el camino de priorizar la gestión energética sobre la emoción, o si reconsiderará su estrategia ante la presión de pilotos y aficionados que consideran que ninguna innovación debe poner en riesgo la esencia competitiva y el atractivo del deporte.
Este jueves se llevará a cabo otra jornada de tests de pretemporada en Bahréin y servirá para que los corredores, entre ellos el argentino Franco Colapinto (girará solo en Alpine), sigan con el proceso de adaptación a los monopostos que marcan la nueva era de la Fórmula 1.

