Rio Ferdinand redefine su éxito tras dejar el fútbol profesional y establece su vida en Dubái como modelo de reinvención (REUTERS/Action Images / Jason Cairnduff)

El exdefensor Rio Ferdinand experimentó una transformación que redefine su vida tras dejar el fútbol profesional. A los 47 años, el histórico referente del Manchester United y de la selección inglesa consolidó una nueva etapa, marcada por la disciplina, el ejemplo familiar y una visión integral del bienestar, según detalló la revista Men’s Health.

Su reinvención, reflejada en su actual vida en Dubái, lo convirtió en una fuente de inspiración para quienes buscan equilibrio después de la alta competición.

Infancia, ética laboral y familia

Ferdinand creció en Peckham, al sureste de Londres, observando cada mañana cómo su padre se ejercitaba en casa. Más allá de los entrenamientos de kung-fu o los trabajos físicamente exigentes, la familia acumulaba empleos para salir adelante, lo que forjó en él una ética laboral que sería la base de su éxito en el fútbol de élite.

“Uno hace lo que ve”, sintetizó el exjugador en la entrevista con Men’s Health, destacando el poder del ejemplo paterno.

El exdefensor del Manchester United se inspira en la disciplina, el ejemplo familiar y el bienestar integral para su nueva etapa vital

El entorno familiar constituye otro pilar clave. Ferdinand subraya la importancia de que sus hijos lo vean levantarse temprano, entrenar junto a su esposa Kate y embarcarse en nuevos proyectos.

Mis hijos necesitan ver que trabajo; necesitan presenciar la acción, no solo escucharla”, afirma el exdefensor, convencido de que ser un modelo viviente de compromiso y salud pesa más que cualquier discurso.

Diversificación profesional y reinvención

Tras retirarse en 2015, luego de 19 años de carrera, Ferdinand canalizó esa energía hacia los negocios. Actualmente dirige una agencia de representación, una operadora turística y un medio de comunicación, con inversiones en diversos sectores. Para él, la vida posfútbol no representa un retiro, sino una etapa llena de oportunidades, en la que la rutina de trabajo sigue siendo central.

Ferdinand destaca la importancia de ser un modelo a seguir a través de la acción diaria ante sus hijos y su entorno familiar (REUTERS/Albert Gea)

La pérdida personal también marcó su proceso de transformación. El fallecimiento de su esposa Rebecca por cáncer, que coincidió con el final de su carrera deportiva, supuso un golpe devastador.

Ferdinand permitió que las cámaras documentaran su duelo, reflejado en un documental que obtuvo el premio Bafta. Para él, el movimiento y la actividad física fueron salvavidas: “Para mí no es una obligación, es mi manera de vivir”, indicó, mostrando cómo el ejercicio se convirtió en un pilar para afrontar la adversidad.

Salud integral, adaptación física y legado

El periodo posterior al retiro implicó una evolución tanto en sus rutinas de entrenamiento como de alimentación. Inicialmente, priorizó un aumento de masa muscular poco saludable, centrado en el volumen más que en la calidad.

La diversificación profesional llevó a Ferdinand a liderar proyectos empresariales, turísticos y mediáticos tras su retiro deportivo (REUTERS/Eddie Keogh)

Pronto entendió la necesidad de un enfoque más equilibrado y recurrió al nutricionista John Clarke y a entrenadores personales para ajustar su nutrición a su nuevo estilo de vida, sustituyendo las dietas restrictivas por alternativas sostenibles que le permiten mantener la energía y la disciplina incluso durante viajes frecuentes.

Las lesiones acumuladas, especialmente de espalda, lo obligaron a adaptar su cuidado físico. Ahora asiste regularmente al fisioterapeuta y apuesta por un enfoque holístico, donde la prevención y la integración del equipo médico y deportivo son fundamentales para su salud a largo plazo.

Ferdinand recuerda que, durante su etapa como futbolista, dependía de fármacos para poder jugar, pero la experiencia lo llevó a priorizar el autocuidado y la prevención de lesiones.

El legado de Rio Ferdinand se basa en su resiliencia, filantropía y capacidad de inspirar a nuevas generaciones a través del autocuidado y la reinvención (REUTERS/Stringer)

Más allá del deporte, el legado de Ferdinand se construye sobre su ética de trabajo, su polivalencia y su filantropía. Aspira a ser recordado como alguien autoexigente, capaz de reinventarse y de servir de inspiración a su entorno y a nuevas generaciones.

Hoy, su historia se apoya en la acción y la resiliencia, y sostiene un rumbo propio más allá del reconocimiento público. Como insistió a Men’s Health, avanzar, tomar riesgos y permanecer fiel a sus valores son los motores de su éxito actual.