El mandatario nacional volvió a apuntar contra el kirchnerismo (AP Photo/Gustavo Garello)

En un contexto de fuerte fragmentación parlamentaria y reordenamiento de alianzas, el presidente Javier Milei volvió a poner este domingo por la noche al kirchnerismo como su principal adversario de cara a los desafíos legislativos que tendrá el Gobierno durante este año y de las elecciones nacionales del 2027.

Durante su discurso en la apertura de las sesiones ordinarias, el mandatario nacional no solo acusó a este sector de ser “golpista” y de buscar generar problemas en la economía, sino que también interrumpió en varias ocasiones su lectura para discutir con sus diputados y senadores.

En sus más de dos horas de exposición, el líder libertario no escatimó en críticas contra su antecesora, Cristina Kirchner, a quien llamó “corrupta” y “la jefa de la banda”, y aseguró que “va a seguir presa” por las causas que tiene en su contra.

Asimismo, también cuestionó a los legisladores que todavía responden a la dirigente de la oposición dura, a los que les gritó “manga de asesinos y chorros” por haber apoyado la firma del Memorándum con Irán.

Milei apuntó contra Cristina Kirchner (@marielfmoreno1)

Mientras tanto, en el recinto los principales referentes del oficialis, tanto los integrantes de los bloques parlamentarios como miembros del Gabinete y militantes, acompañaron la estrategia con cánticos como “tobillera” y alentando en cada cruce que hacía Milei.

Cuando el Presidente comenzó con sus chicanas, el jefe de la bancada de Unión por la Patria, Germán Martínez, se acercó hasta el estrado para quejarse ante el titular de la Cámara, Martín Menem, y posteriormente trató de corrupta a la actual administración: “Dejá de mirarte al espejo, los chorros son ustedes”, le respondió el mandatario.

Otro de los cruces fue con Kelly Olmos, ministra de Trabajo durante una parte de la gestión de Alberto Fernández, cuando ésta le recriminó por la supuesta suba del desempleo en el país.

“¡Qué alergia le tienen a los datos! Dedicate a recitar poemas, porque de datos no sabés nada”, contestó el jefe de Estado, en referencia a una de las últimas apariciones de la legisladora, cuando entonó una antigua canción de la resistencia peronista durante el debate de la reforma laboral.

Tal como precisó este medio, el discurso en cuestión fue elaborado por el propio Milei, con la colaboración de su asesor, Santiago Caputo, y los detalles fueron ultimados durante una reunión en la Quinta de Olivos con Manuel Adorni.

El Gabinete, momentos antes del discurso

En el entorno de ambos celebraron la dureza con la que el líder libertario se dirigió a sus adversarios políticos y señalaron que es “una decisión estratégica” la de volver a polarizar con este sector.

Por otra parte, fuentes oficiales reconocieron que hay una mayor influencia del jefe de Gabinete, quien en esta oportunidad tuvo la tarea de darle la revisión final al texto que leyó el Presidente, algo que no ocurría antes.

“Tenemos el apoyo de un pueblo al que esta Cámara no hizo más que fallarle y que en cada elección le demuestra que no quiere intentar ninguna de sus vetustas ideas. Pero, al mismo tiempo, también tenemos un adversario deshonesto -o sea, estoy hablando de ustedes- que va a romper todas las reglas que él mismo creó con tal de frenar este cambio de era”, exclamó Milei sobre el final de su discurso.

Las declaraciones se dan en medio de un escenario particular en el Congreso, en el que el peronismo está fuertemente dividido, al punto tal de que algunos espacios provenientes del PJ votaron a favor de varios de los proyectos que envió el Poder Ejecutivo durante las sesiones extraordinarias.

Esta situación sucedió a partir del peso que tienen los gobernadores en las dos Cámaras, algunos de los cuales manifiestan un buen vínculo con la Casa Rosada, a pesar de pertenecer a distintas facciones del PJ, aunque todos ellos alejados de CFK.

El Presidente polarizó con el kirchnerismo (Comunicación Senado)

Esta idea la dejó clara el ministro del Interior, Diego Santilli, durante una reciente entrevista con Infobae, en la que separó el rol de cada fuerza política: “No son peronistas. Los veo más kirchneristas que peronistas. Muchos gobernadores peronistas han apoyado la modernización laboral. Yo veo al NOA acompañando, veo a Misiones acompañando, veo a Tucumán acompañando, veo a Salta acompañando, veo a Catamarca acompañando. ¿Qué pasó?“, se preguntó el funcionario.

De hecho, el jefe de Estado se tomó unos minutos para cuestionar al mandatario de La Rioja, Ricardo Quintela, por sus dichos “golpistas” por haber considerado que esta administración no debería terminar su gestión.

“Él mismo ha reabierto la causa por los hechos sucedidos en 2001. Esperemos que la Justicia avance no solo sobre los posibles actos de sedición, sino también sobre quienes pudieran ser sus beneficiarios directos e indirectos de dichas acciones”, deseó.

Asimismo, remarcó que “en este contexto de incertidumbre política se disparó el riesgo país, nunca mejor apodado como riesgo kuka, lo cual derivó en una caída de la demanda de activos denominados en pesos”.

Más allá de las elecciones, para las cuales todavía falta un año, en los próximos meses Milei va a necesitar de los gobernadores para continuar aprobando las reformas que propone el oficialismo.

El líder libertario le pidió a su Gabinete que cada área prepare un paquete de proyectos y recién esta semana se sentará a analizar todas las iniciativas y decidir con cuáles comenzará y cuáles dejará para más adelante.

Si bien mejoró la relación con una parte del peronismo disidente, este espacio no fue invitado a la cena que ofreció el Presidente en Olivos luego de la apertura de sesiones, a la que sí fueron convocados los aliados, como el PRO y la UCR.

Incluso, el oficialismo llamó a algunos bloques que están molestos con La Libertad Avanza, como el MID, de Oscar Zago, y a dirigentes como Karina Banfi, los cuales se ausentaron al evento.

Tras ese encuentro, la jefa de la bancada violeta en el Senado, Patricia Bullrich, tenía previsto ir a recibir al aeropuerto de Ezeiza al gendarme Nahuel Gallo, recientemente liberado por el nuevo régimen venezolano, tras la caída del dictador Nicolás Maduro.