Scott Robertson dejó de ser el entrenador principal de Nueva Zelanda (Images via Reuters/Paul Childs)

La junta directiva de New Zealand Rugby comunicó la decisión de poner fin al ciclo de Scott Robertson como entrenador principal de los All Blacks, tras dos temporadas marcadas por tensiones internas y una serie de resultados alejados de las expectativas. La noticia, confirmada luego de una revisión minuciosa del desempeño del equipo y del cuerpo técnico, generó repercusiones inmediatas en el ambiente del rugby internacional y abrió interrogantes sobre el futuro del seleccionado neozelandés a menos de dos años de la Copa del Mundo de Australia 2027.

El nombramiento de Robertson en marzo de 2023 representó un cambio de rumbo para la selección de Nueva Zelanda. El técnico, que venía de obtener siete títulos con Crusaders en el Super Rugby, asumió la dirección de los All Blacks tras la salida de Ian Foster. Su llegada estuvo rodeada de altas expectativas, ya que reemplazaba a un entrenador cuestionado por la derrota ante Sudáfrica en la final del Mundial de Francia. Sin embargo, el ciclo de Robertson resultó menos exitoso de lo previsto.

Scott Robertson junto al entrenador sudafricano, Rassie Erasmus (REUTERS/Esa Alexander)

En su primer año de gestión, la ventana internacional de julio de 2024 dejó sensaciones encontradas para el público y los especialistas. El equipo neozelandés debutó con victorias sobre Inglaterra y Fiyi, pero sufrió una derrota ante Los Pumas en casa, lo que marcó el inicio de una serie de altibajos. La participación en el Rugby Championship de ese año profundizó las dudas, con dos caídas frente a Sudáfrica y la inesperada renuncia de Leon MacDonald, uno de los asistentes más cercanos a Robertson. El técnico reconoció públicamente que existían “opiniones diferentes” dentro del staff, lo que reflejaba tensiones sobre el rumbo del seleccionado.

El cierre de 2024 ofreció un breve alivio con una contundente victoria sobre Japón y un ajustado triunfo sobre Inglaterra en Londres. La gira continuó con un éxito frente a Irlanda en Dublín, pero la derrota por un punto ante Francia en París renovó los cuestionamientos. El equipo mostraba dificultades para sostener la regularidad y no lograba desplegar el juego dominante esperado por la afición y la dirigencia.

Ardie Savea, capitán de los All Blacks (REUTERS/Hannah Mckay)

En la serie de julio de 2025, los All Blacks enfrentaron tres veces a Francia, que alineó planteles alternativos por la ausencia de varias figuras. Aunque el conjunto neozelandés ganó los tres partidos, el rendimiento colectivo fue objeto de análisis por parte de la prensa local, que subrayó la falta de evolución táctica.

El Rugby Championship 2025 marcó un punto de inflexión. Luego de un triunfo en tierra neozelandesa, los All Blacks visitaron a Los Pumas en el Estadio José Amalfitani, donde el equipo dirigido por Felipe Contepomi se impuso por 29-23 y logró su primera victoria como local frente a Nueva Zelanda. Más adelante, los Springboks superaron ampliamente a los hombres de negro en Wellington, con un 43-10 que se transformó en la peor derrota de la historia del seleccionado. La caída ante Inglaterra en noviembre mantuvo la presión sobre el cuerpo técnico y aceleró el proceso de revisión de la NZR.

La relación entre el staff y el plantel principal se desgastó de forma visible. Varios jugadores, entre ellos el capitán Ardie Savea, manifestaron a la dirigencia su descontento con el ambiente interno y la conducción técnica. Estas tensiones internas llevaron a la NZR a consultar a referentes del grupo antes de tomar la decisión final.

Scott Robertson charlando con sus jugadores luego de la derrota de su equipo frente a Los Pumas (REUTERS/Pedro Lazaro Fernandez/File Photo)

El impacto de la salida de Robertson también alcanzó a figuras históricas y analistas. El exjugador y comentarista Mark Watson sostuvo que Savea “debería seguir a Robertson por la puerta de salida”, señalando que ningún integrante del plantel puede situarse por encima del equipo. Watson acusó al capitán de “chantajear” a la unión y reclamó una intervención firme por parte del nuevo presidente de la federación, David Kirk.

Durante su ciclo, Robertson firmó un registro de 20 victorias en 27 partidos, lo que representa una tasa de éxito del 74 %. Aunque supera el porcentaje de Ian Foster (70 %), se ubica por debajo de los logrados por Steve Hansen (87 %) y Graham Henry (85 %).

Scott Robertson en Dublín (Images via Reuters/Andrew Couldridge)

En su despedida, Scott Robertson emitió un comunicado en el que expresó: “Entrenar a los All Blacks ha sido el honor de mi vida. Estoy increíblemente orgulloso de lo que ha logrado este equipo y del progreso que hemos hecho. Hemos formado a un grupo de jóvenes jugadores con talento, hemos reforzado la profundidad del plantel y hemos sentado unas bases sólidas para los próximos años”. El entrenador explicó que su prioridad ha sido el éxito de la selección y que, tras dialogar con la NZR, acordó rescindir su contrato para permitir que el nuevo staff cuente con tiempo suficiente para preparar la Copa del Mundo de 2027. “Como pueden imaginar, estoy destrozado por este resultado. Me preocupo profundamente por este equipo. Dada la delicadeza de la situación, no haré más comentarios”, señaló.

La sorpresiva salida de Robertson deja a los All Blacks en un momento de transición, con la dirigencia enfocada en la reconstrucción del liderazgo y la preparación del plantel para la exigente gira que deberá afrontar ante Sudáfrica en 2026 y el desafío de volver a la cima del rugby mundial en Australia.