Yuki Tsunoda, piloto japonés surgido del programa de desarrollo de Honda, atraviesa una etapa de incertidumbre en la Fórmula 1 de cara a la temporada 2026. Tras haber quedado fuera de su asiento titular y ser designado piloto reserva de Red Bull, la nueva alianza entre la escudería austriaca y Ford para el desarrollo de la unidad de potencia complica su futuro, según Motorsport.com.
El lazo de Tsunoda con Honda se remonta a 2016, cuando comenzó su formación en monoplazas bajo el ala del fabricante japonés. Ganó el campeonato japonés de F4 en 2018 y ascendió rápidamente a las categorías europeas, sumando éxitos en F3 y F2 antes de debutar en la Fórmula 1 con la escuadra filial de Red Bull en 2021.
Tras cuatro temporadas con la estructura de Faenza, Tsunoda pasó a ocupar un puesto de piloto en Red Bull en 2025, luego de sustituir a Liam Lawson para convertirse en el compañero de Max Verstappen. Sin embargo, su prestación irregular derivó en que su permanencia como titular en la máxima categoría quedó en pausa, un reflejo de la fragilidad que enfrentan muchos jóvenes en este entorno.
En 2026, Red Bull emprenderá el desarrollo propio de su motor junto a Ford, desplazando a Honda como proveedor. Ahora, Honda solo suministra propulsores a Aston Martin, lo que reduce la participación del fabricante japonés en la estructura de Red Bull, según Motorsport.com.
La designación del nipón como piloto reserva de Red Bull se produjo al confirmarse el ascenso de Isack Hadjar como compañero de Verstappen para la nueva temporada. Este cambio ocurrió en un momento en el que la desvinculación de Honda, sumada al desembarco de Ford, dejó a Tsunoda en una posición contractualmente incierta.
La clave del bloqueo contractual reside en que las negociaciones actuales se realizan entre Honda y Red Bull, no directamente con Tsunoda. Koji Watanabe, presidente de Honda Racing Corporation, explicó a Motorsport.com que “las negociaciones están en curso, por lo que todavía no se ha cerrado ningún acuerdo específico. Esto se debatirá en futuras conversaciones”. Watanabe agregó: “Desde la perspectiva de Honda, no hay ningún problema. El punto clave es cómo Ford, o mejor dicho Red Bull, ve la situación”.
El ejecutivo subrayó que, dependiendo de las condiciones que establezca la escudería de la bebida energizante, el margen de maniobra de Honda sobre el futuro de Tsunoda puede variar ampliamente. Además, recalcó que las negociaciones no involucran directamente al piloto, sino exclusivamente a los fabricantes y a la escudería.
A partir de 2026, la colaboración de Honda con Aston Martin seguirá centrada en el suministro de motores, sin extenderse a un programa conjunto de formación de pilotos como el que antes existía con Red Bull. Así, la firma mantiene su propio sistema de promoción, en el que nuevos talentos como Taito Kato continúan su desarrollo en las categorías formativas, con opciones de ser recomendados individualmente a sus socios si demuestran potencial.
El caso de Jack Doohan, quien quedó fuera de Alpine -en 2025 fue desplazado por el argentino Franco Colapinto– y buscará nuevas oportunidades en otras categorías, ejemplifica la volatilidad del mercado de pilotos en la Fórmula 1.
Actualmente, Honda reitera su compromiso de apoyar a sus jóvenes talentos hasta la antesala de la F1, con la posibilidad de promover a aquellos que acrediten nivel competitivo hacia equipos como Aston Martin, siempre que las condiciones lo permitan.



